sábado, 11 de junio de 2011

PRIMERO:- CONSUMIR ALIMENTOS SALUDABLES.

Nuestro cuerpo requiere alimentos que contengan los nutrientes básicos e indispensables para mantener y en su caso alcanzar la salud en todos los órganos que lo integran.

Cada órgano del cuerpo cumple con una función y en su conjunto nos permite interactuar con nosotros mismos y con quienes nos rodean, por esta razón es muy importante que nos alimentemos correctamente.

Una alimentación correcta significa abstenernos de ingerir sustancias tóxicas, ya que en ocasiones, de inmediato y en otras con el transcurso del tiempo deterioraran e incluso dañan irreversiblemente a la salud, ya que en casos extremos provocan enfermedades graves, enfermedades incurables e incluso la muerte.

Si aprendemos a querernos y a amarnos, debemos comenzar por elegir conscientemente los alimentos que le damos a nuestro cuerpo.

Sabemos qué alimentos nutren y cuáles no, así como cuales son las sustancias que más daño nos provocan, lo que nos permite elegir conscientemente cuales son las correctas y cuando somos muy pequeños las personas que nos aman pueden hacer temporalmente esta tarea.

El cuidado de nuestro cuerpo es el primer paso hacia una vida sana y plena.

Elegir correctamente por el bien de nosotros mismos lo que proveemos a nuestro organismo, es la primer muestra del respeto que tenemos por la vida.

Las condiciones de pobreza extrema en la que están atrapados miles y millones de niñas, niños y adolescentes en el mundo y el incumplimiento del deber de los estados-nación de hacer realidad este derecho humano, no es una excusa para que quede a la deriva nuestra niñez y dejar de inculcarles que lo que llevan a su boca por insuficiente que resulte debe nutrir su organismo.

Los alimentos que nutren a la vez que proporcionan alegría de vivir son una fuente de energía que permite la realización con entusiasmo de todas las actividades que la niñez se proponga.

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